¿Qué cabe en el maletero de un vehículo? Gabriel mete en el suyo casi toda su vida y recuerdos para iniciar un viaje hacia un remoto pueblo costero. En este improvisado refugio lejos de su familia y de todo lo que conoce, la soledad parece ser la única medicina que puede ayudarle.

En invierno, con las viviendas vacacionales vacías, le sorprende la presencia de sus vecinas: tres amigas que, con los hijos independizados, se han ido a vivir juntas. Lo que menos necesita Gabriel es verse enredado en la vida de otras personas, bastante tiene con la suya. O eso cree él.

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quizá gabriel

reseñas

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Iván Grande López

Dudaba entre las cuatro y las cinco estrellas, pero la sonrisa que se me ha quedado en la cara al acabar este libro ha hecho que me decida. Leedlo.

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Fernando José

Para mi ha sido como estar viendo una serie en la que el final de un capítulo no hila exactamente con el principio del siguiente pero te lleva por la historia de una manera súper amena y los personajes, sinceramente, son una maravilla. En todo momento entiendes a cada uno de ellos y empatizar con él. Muy recomendable

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Fransy Guerrero

Una joya. No tengo palabras para describir todo lo que tiene esta novela tan pequeña, toda la carga emocional que alberga y lo que me ha gustado esta obra maestra. Es la primera vez que leo a Bruno, pero os digo que no será la última. Es una historia que es mejor ir a ciegas para descubrir quien es Gabriel. Solo os comento que se ha alejado de su casa y se ha ido a vivir a un pueblo, donde Dios perdió la chancla (porque tiene playa jajajajaj), y se encontrará con 3 vecinas particulares Charo, Catherine y Maite. Tres mujeres entradas en años con mucha experiencia en la vida y que nos darán lecciones vitales para hacernos reflexionar.
Los personajes son redondos y cuando he terminado el libro, me dejan un vacío grande. Necesito más de ellos y sobre todo de una persona que aparece a lo largo de la historia. Quiero un epílogo, lo necesito más que nada jajaja. Espero que haya una segunda novela.
Me ha sorprendido la fluidez de Bruno narrando. Es una novela muy cotidiana, pero con esos toques de importancia que los da en el momento adecuado. Sin dramatismos, sin exageraciones. Todo medido para que nunca te olvides de ella.
Ojalá tener a Gabriel aquí para darle un abrazo y decirle ¡Eres muy grande!

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Marina Tena

No es la primera vez que leo a Bruno, así que ya espero el estilo pulido y maduro con el que está escrita esta obra. Lo que me ha sorprendido es la propia historia, la dulzura con la que se va narrando la vida de Gabriel, la manera en la que le conocemos, poco a poco, y somos testigos de como el se conoce a si mismo.
Es una novela suave, escrita con mucho tacto, que no necesita una trama trepidante y muestra personajes reales y profundos en una ambientación tan bien descrita que tenía la sensación de estar sentada con ellos en la casa de la playa. 

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Pedro

Hasta que no leí las últimas páginas no me di cuenta de ello, pero apoyo la moción: tiene un tremendo potencial como película indie.

Creo que hacer una novela tipo "slice of life" a veces puede ser más difícil que una fantástica o histórica; no es que encontrar la magia en lo mundano sea complicado (¿la belleza no está en las cosas, sino en el ojo del que mira?), sino que hay que tener arte para describir esa magia. La maestría necesaria para trasladar lo corriente y lo íntimo al papel no la desarrolla todo el mundo; y mucho menos la habilidad de que todo lo que suceda parezca real. Puede sonar absurdo, pero no es sencillo hacer que lo cotidiano parezca cotidiano: hace falta esconder muy bien la mano del escritor entre las líneas.

Es evidente que Bruno tiene ese arte.

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Marcos Porqueras

Otra novela de un joven escritor que ya está maduro. Un texto con ritmo, que me captó por lo que le pasa al protagonista más que por los hechos que contiene. Otro libro que exige al lector pausas reflexivas. Un libro que siembra diversidad, tolerancia, libertad, amistad, familia, ternura... Muy bueno.

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Andrea Pérez

Tenía muchas ganas de leer 'Quizá Gabriel' porque siempre hay algo en el slice of life que me reconforta mucho y es una buena ocasión para eso. Si bien es cierto que no estoy en un momento en el que me apetezca demasiado leer sobre las dificultades, sean cuales sean, de hombres de mediana edad (ni me identifico ni, la verdad, me apetece hacer ese esfuerzo), con Gabriel ha sido bastante sencillo. Está rodeado de personajes bien perfilados, con un carisma que se demuestra en tan solo unas pocas líneas, y agradezco su presencia para acompañarlo.

Aunque lo mejor, sin duda alguna, es el modo en que está narrado. Bruno Puelles apunta a los detalles: descripciones sencillas, sin ornamentos, que hacen una buena composición general de forma sutil. Ayuda a crear un ritmo en el que todo se hace fácil de leer y quieres leer más, así que me vi por la mitad del libro sin casi darme cuenta y acabándolo de la misma forma. La alternancia entre el presente y las escenas escogidas del pasado del protagonista me ha gustado mucho, me queda buen sabor de boca con esa selección.

Hay alguna conversación que se me hizo un poco encorsetada y creo que hacia el final habría agradecido un momentito más, pero en realidad por mero capricho de no querer que se acabara. Porque lo cierto es que al final, después de dejar reposar un día la lectura porque se merece analizar ese poso, me he quedado justo como decía: reconfortada. Y se agradece.

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Mai

Tierna, delicada, íntima... es una novela que abre una ventanita a la vida de Gabriel, con sus dudas, sus miedos y su esperanza...
Me ha gustado mucho la forma en que está escrita, muy concordante con lo que se narra. Y me han encantado las tres vecinas de Gabriel, es genial que los autores pongan protagonistas de la tercera edad.
Muy recomendable!

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Irene Cuenca

No voy a mentir, a mí este libro me tenía conquistada desde antes de que saliera, pero es que, además, me ha encantado.

Es una novela corta que se lee en una sentada (realmente es lo que he hecho yo: leérmelo esta tarde). Bruno nos guía a través de la vida de Gabriel, que ha decidido marcharse a una casa donde no hay casi nada, y donde conoce a vecinas suyas, las cuales, he de decir, han sido unos personajes y un puntazo increíble. Sin las personalidades tan dispares y los comentarios de Maite, Charo y Catherine, no habría sido lo mismo esta novela. Siento que le dan energía a Gabriel, que lo mueven hacia delante en una época de su vida en la que está inmóvil.

También podemos ver escenas del pasado del protagonista que te hace entender por qué ha llegado a marcharse y a aislarse de todo el mundo. Esta forma de intercalar capítulos es algo que a mí me encanta.

Tiene una prosa sencilla y cuidada. El autor nos cuenta lo justo y lo hace de la mejor manera. Conocemos a Gabriel a través de escenas, de pensamientos, de conversaciones. Vemos su carácter calmado, pero también toda la confusión de su interior, ¡y el valor! Algo que no falta en este libro y que también vemos en sus vecinas.

Las relaciones entre los personajes van cambiando y evolucionando, y eso es lo que también te engancha, el querer saber qué ocurrirá con ellos.

Vaya, que le deis una oportunidad a esta novela porque es muy bonita.