Noche en el túnel

Con esto de estar metido en cosas de teatro, tengo la suerte de conocer también a muchos profesionales del mundo audiovisual (qué le vamos a hacer, el teatro y el cine se llevarán mejor o peor, pero son primos). Entre ellos, a los chicos de Candilejas, una productora tinerfeña que hace vídeos, fotografías, teatro y básicamente de todo. He puesto el enlace a su web, así que si quieres ver algunas de las cosas que han hecho, haz click ahí arriba, donde está subrayado el nombre de la productora, y date una vuelta por su web. Pero no vuelvas luego y compares mi página con la suya, porque sería una injusticia, ellos saben de diseño y estética y yo no. Y además tienen buen gusto. Cuentan con todas las ventajas.



El caso es que ayer estuvimos unas horas en un túnel perdido en medio de la nada, viviendo de primera mano el frío y el cansancio que sienten mis personajes en Inquebrantables. Podría haber sido para que yo aprendiera la lección y dejase de hacer sufrir a mis personajes, PERO NO. Era porque estábamos trabajando en un proyecto pequeño pero la mar de chulo que subiré aquí y a todas partes en cuanto esté (supongo que siendo una productora audiovisual QUIZÁ intuyas algo de la naturaleza del proyecto, pero sígueme un poco el rollo y hagamos como que es misterioso y un secreto, así cuando lo suba podemos todos poner cara de mucha sorpresa).


De momento, dejo esta foto, que admito que es mía y no de Candilejas (las suyas son significativamente mejores, como podrás imaginar). Porque sí, ellos estaban trabajando, yo estaba dejándome llevar por la emoción de ver a una actriz personificando a la protagonista de mi novela. Placeres que le da la vida de vez en cuando a algunos escritores afortunados.